Fortunata, reconocida como la jirafa más longeva en la Ciudad de México, falleció recientemente a la edad de 36 años.
Durante su vida, Fortunata se convirtió en un símbolo del zoológico de Chapultepec, donde habitó gran parte de su existencia, dejando un legado significativo.
Esta jirafa fue madre de al menos diez crías, contribuyendo así a la preservación de su especie y ofreciendo a los visitantes la oportunidad de conocer más sobre estos majestuosos animales.
Su longevidad no solo se debe a los cuidados que recibió, sino también a la atención y respeto que los cuidadores del zoológico le brindaron a lo largo de los años.
La noticia de su muerte ha causado tristeza entre los visitantes habituales del zoológico, quienes recordarán a Fortunata como un ícono de la fauna local.
Su partida marca el cierre de un capítulo importante en la historia del zoológico, que continuará con su misión de educación y conservación en el cuidado de los animales.

