El Zócalo de la Ciudad de México fue escenario de un notable evento donde se fusionaron la música y el fervor nacionalista. Mientras miles de asistentes aguardaban la actuación de la banda Intocable, el ambiente se cargó de alusiones a la figura de los políticos considerados ‘intocables’.
Este fenómeno se desarrolló el 16 de septiembre de 2026, coincidiendo con la celebración de la independencia de México. La plaza se llenó de vendedores y ciudadanos que no solo buscaban entretenimiento, sino también reafirmar su identidad nacional en un contexto social y político complejo.
Los ‘intocables’ en el discurso popular suelen referirse a aquellos políticos que, a pesar de la crítica pública, mantienen sus posiciones de poder. Este evento generó un espacio de reflexión sobre la percepción de la clase política en el país.
El encuentro no solo fue musical; también se convirtió en un punto de encuentro para discutir y cuestionar el estado actual de la política mexicana. La relevancia de estos ‘intocables’ en el Zócalo destaca la necesidad de un análisis crítico sobre la relación entre la cultura popular y la política.
A medida que avanzaba la noche, el ambiente se tornó festivo, aunque las referencias a los ‘intocables’ resonaron en las conversaciones de los asistentes. Este contraste entre celebración y crítica social es un reflejo de la realidad mexicana.
Así, el evento logró captar la atención no solo por su música, sino también por el diálogo que impulsó en torno a temas de actualidad política y social. Un recordatorio de que, en la fiesta, también hay espacio para la reflexión.

