Morena ha concluido el proceso de designación de sus candidatos a las Gubernaturas para el año 2027, utilizando encuestas que han sido criticadas por su falta de transparencia y objetividad.
Este anuncio se produjo el 29 de septiembre de 2026 y ha generado un intenso debate sobre los criterios aplicados para seleccionar a los aspirantes. Al parecer, se han empleado criterios de popularidad de manera indistinta.
Las encuestas han sido consideradas por algunos analistas como herramientas que favorecen decisiones a modo, lo que plantea interrogantes sobre la legitimidad del proceso interno del partido.
Este contexto es relevante ya que las elecciones de 2027 podrían tener un impacto significativo en la configuración política del país. Los candidatos seleccionados representarán a Morena en un momento crucial para su futuro político.
La controversia en torno a esta metodología de selección refleja preocupaciones más amplias sobre la democracia interna dentro de los partidos y su relación con el electorado.

