Las intensas lluvias generadas por el huracán ‘Polo’ han dejado afectaciones significativas en el estado de Guerrero, especialmente en las ciudades de Tixtla y Chilpancingo.
Los desbordamientos han inundado calles y han afectado diversos comercios y viviendas, complicando la situación para los residentes locales.
Este fenómeno meteorológico se presentó el lunes 21 de septiembre de 2026, generando preocupación entre las autoridades y la población ante posibles daños mayores.
La relevancia de este evento radica en la vulnerabilidad de la infraestructura y la capacidad de respuesta ante emergencias en la región, que ya ha enfrentado desafíos similares en el pasado.
A medida que continúan las lluvias, las autoridades locales trabajan para evaluar y mitigar los daños, buscando asegurar la seguridad de los habitantes afectados.


