El Gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, ordenó la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán debido a la presión ejercida por el Gobierno federal.
Esta decisión marca un cambio significativo en la administración municipal de la región, que ha enfrentado diversas problemáticas en los últimos años.
La medida se produce en un contexto donde la relación entre el gobierno estatal y federal ha sido objeto de atención mediática, especialmente en lo relacionado con la gobernanza local.
La desaparición del Ayuntamiento podría tener implicaciones en la gestión de servicios públicos y la representación política de los ciudadanos de Juchitán.
Este acontecimiento reitera la importancia de la supervisión federal sobre las administraciones municipales y plantea interrogantes sobre la autonomía local en Oaxaca.

