Durante la marcha conmemorativa del 2 de octubre, un grupo de personas encapuchadas llevó a cabo actos de vandalismo en el Zócalo de la Ciudad de México.
Los encapuchados lanzaron petardos en diferentes puntos del emblemático lugar, generando caos entre los asistentes y transeúntes.
Además de los cohetones, se reportaron daños en varios establecimientos comerciales de la zona, lo que ha suscitado preocupación entre los comerciantes y habitantes de la capital.
Estos incidentes ocurren en un contexto de conmemoración de un evento significativo en la historia del país, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
La relevancia de estos actos radica en la interrupción de una manifestación pacífica, así como en el impacto negativo que generan en la comunidad y el comercio local.

