Las autoridades federales y estatales han tomado medidas preventivas ante el avance del huracán ‘Polo’, que afecta la costa del Pacífico.
Con el objetivo de proteger a la población, se han cerrado los puertos en las áreas más vulnerables y se ha suspendido la actividad escolar en diversas localidades.
Además, se han habilitado albergues para acoger a quienes necesiten refugio durante la tormenta. Estas acciones buscan garantizar la seguridad de los ciudadanos ante posibles inundaciones y vientos fuertes.
La activación de estos refugios es clave en momentos de crisis, proporcionando un lugar seguro para aquellos que viven en zonas de riesgo.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y recomiendan a los habitantes seguir las indicaciones oficiales y mantenerse informados sobre el desarrollo del huracán.

