Vecinos de la zona han cerrado los accesos al Periférico y a la calle México 1968 en respuesta a un desarrollo inmobiliario que consideran perjudicial para la comunidad.
De acuerdo con información publicada por, la protesta se ha intensificado y ha llevado a la suspensión del servicio del Tren Ligero, afectando a miles de usuarios que dependen de este medio de transporte.
La situación se agrava debido a que esta manifestación se suma a la de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que también ha llevado a cabo movilizaciones en la ciudad.
Los manifestantes exigen una revisión de los proyectos inmobiliarios y una mayor participación en las decisiones que afectan su entorno. Consideran que el desarrollo urbano debe ser sostenible y respetar las necesidades de la comunidad.
Este tipo de protestas refleja un creciente descontento ciudadano ante las decisiones de desarrollo en la ciudad, lo que pone de manifiesto la necesidad de un diálogo más efectivo entre las autoridades y los vecinos.












