Recientemente, autoridades del Estado de México aseguraron una toma clandestina que se encontraba conectada a las tuberías de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el municipio de Tultitlán.
Este incidente ocurrió el 8 de septiembre de 2026 y es parte de los esfuerzos por combatir el delito de huachicoleo en la región.
Las autoridades han intensificado las operaciones para detectar conductos ilegales que puedan estar afectando la infraestructura de Pemex y generando pérdidas económicas al Estado.
La relevancia de esta acción radica en el impacto que tiene en la seguridad energética del país y en la lucha contra el robo de combustibles, que ha sido un problema persistente en diversas entidades federativas.
A medida que las investigaciones continúan, las autoridades locales están comprometidas en reforzar las medidas de vigilancia y control en áreas vulnerables a estos delitos.

