El cohete New Glenn de Blue Origin, la empresa espacial de Jeff Bezos, explotó durante una prueba en su plataforma de lanzamiento en Florida. Este incidente ha dejado a los expertos estimando pérdidas de hasta 200 millones de dólares.
De acuerdo con información publicada por, la explosión ocurrió el 28 de mayo de 2026, marcando un revés significativo para la compañía en sus esfuerzos por avanzar en la industria espacial.
La prueba fallida del New Glenn es un recordatorio de los riesgos asociados con el desarrollo de tecnología espacial, especialmente en las fases iniciales de prueba.
Este evento es relevante no solo por las pérdidas económicas, sino también por sus implicaciones para el futuro de los vuelos espaciales comerciales y la competencia en el sector.
A medida que Blue Origin continúa desarrollando su cohete, la industria estará atenta a las lecciones que se puedan extraer de este desafortunado incidente.












