El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha exigido que el proceso de designación del nuevo presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) cumpla con principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad.
Este pronunciamiento surge en un contexto en el que la credibilidad del INE es fundamental para el funcionamiento democrático del país. La elección del nuevo presidente se considera crucial, dado que influirá en la organización de futuros procesos electorales.
La relevancia de esta exigencia radica en la necesidad de que el organismo electoral mantenga su autonomía frente a presiones externas, lo que garantiza la confianza pública en el sistema electoral mexicano.
Además, el CCE ha subrayado que un INE fuerte y neutral es esencial para asegurar elecciones libres y justas, lo que es un pilar de la democracia en México.
El llamado del CCE se produce en un momento en que diversas voces en el ámbito político y social han cuestionado la imparcialidad y efectividad de las instituciones electorales del país.

