En los primeros dos años de operación de la Comisión de Seguridad Petrolera (CSP), las pérdidas al erario por robo de combustible han superado las cifras registradas en los mismos periodos de las administraciones de AMLO y EPN.
Este incremento en las pérdidas representa un desafío significativo para la CSP, que se estableció con el objetivo de combatir este delito y asegurar la integridad de las instalaciones petroleras en el país.
La situación es preocupante, ya que el robo de combustible ha sido un problema recurrente en México, afectando no solo a la economía del país, sino también la confianza en las instituciones encargadas de su seguridad.
Las cifras indican que el robo de combustible sigue siendo un problema persistente, lo que resalta la necesidad de fortalecer las estrategias de combate a este delito y mejorar la supervisión en las áreas más afectadas.
La relevancia de este tema radica en su impacto directo en las finanzas públicas y en la seguridad nacional, lo que exige una respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes.


