En una reciente reunión, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acusó al ex Fiscal General de la República de actos de corrupción y de tener intereses en casinos.
Campos reveló que el ex funcionario también permitió el ingreso de agentes estadounidenses a México, lo que ha generado preocupación en diversos sectores.
Esta denuncia se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la integridad de las instituciones y sus líderes en el país.
La relevancia de estas acusaciones radica en la necesidad de mantener la confianza pública en el sistema de justicia y en la lucha contra la corrupción.
Se espera que estas declaraciones impulsen investigaciones sobre los vínculos del ex Fiscal y su gestión en el cargo.

