El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha decidido poner un alto a la modalidad 40, que permite a los trabajadores aumentar sus pensiones mediante el registro de salarios más altos.
Esta medida, anunciada el 21 de octubre de 2026, establece que el cálculo de la pensión se basará en el último salario registrado más una Unidad de Medida y Actualización (UMA).
La implementación de este cambio busca limitar el uso excesivo de esta modalidad, que ha sido objeto de críticas por su potencial para aumentar de manera desproporcionada las pensiones de algunos trabajadores.
La relevancia de esta decisión radica en su impacto sobre los futuros pensionados, quienes verán un ajuste en la forma en que se determina su pensión, afectando sus expectativas financieras.
Este ajuste se suma a otras reformas realizadas por el IMSS en los últimos años, en un esfuerzo por garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones en el país.

