El gobierno ha formalizado la entrega de la antigua mansión del ‘Negro’ Durazo, ubicada en Tlalpan, para su uso como sede de la Universidad Rosario Castellanos y un bachillerato.
Este acto representa un paso significativo en la mejora de la infraestructura educativa en la región, contribuyendo a la formación académica de los estudiantes.
La mansión, que ha sido un símbolo de la historia local, ahora será transformada para servir a la comunidad educativa, brindando nuevas oportunidades de aprendizaje.
La incorporación de este inmueble al sistema educativo es relevante, ya que se espera que atraiga a más estudiantes y fomente el desarrollo académico en un área que ha carecido de opciones educativas adecuadas.
Con esta acción, el gobierno busca no solo preservar el patrimonio histórico, sino también adaptarlo a las necesidades contemporáneas de educación en la región.

