Un juez ha decidido conceder prisión domiciliaria a Ernesto Ruffo, permitiendo su traslado desde el penal del Altiplano a su residencia en Ensenada, Baja California.
La decisión, tomada el 25 de septiembre de 2026, responde a motivos de salud del exfuncionario, aunque no se han detallado sus condiciones específicas.
Este cambio en su situación carcelaria es relevante en el contexto actual, ya que Ruffo ha sido una figura pública destacada en la política mexicana, lo que genera un interés notable en su caso.
La medida de prisión domiciliaria podría implicar una evaluación más cercana de su estado de salud y la posibilidad de recibir atención médica adecuada en su hogar.
El caso de Ruffo resalta la discusión sobre el tratamiento de los detenidos en el país y las condiciones de salud dentro de los centros penitenciarios.

