El presidente Donald Trump ha firmado una orden que retira la protección del lobo gris mexicano, una medida que busca proteger los intereses del ganado en Estados Unidos.
Esta decisión se produce en un contexto donde el lobo gris ha sido objeto de controversia debido a su impacto en la ganadería. La medida ha generado reacciones en diversos sectores que abogan por la conservación de esta especie en peligro.
La eliminación de esta protección es un paso significativo en la política ambiental de la administración Trump, que ha priorizado las necesidades económicas sobre la conservación de la fauna silvestre.
Con esta acción, se espera que se minimicen los conflictos entre la especie y los rancheros, que han expresado preocupaciones sobre ataques a su ganado.
La decisión se enmarca en un debate más amplio sobre la gestión de especies en riesgo y la relación entre la conservación y la agricultura.

